Novelas, cuentos, distopía

 

Yo podía haberlos amado a los dos. Los dos formaban una unidad y los dos se merecían el amor más que nadie que yo hubiera conocido. Podía haberlos amado como se hace con ese prójimo que admiras y que nunca te defrauda, por mucho que tú no le correspondas. Pero en esa pareja había una mujer y yo era un hombre. Y la mujer era el ser más hermoso que yo hubiera visto jamás. Yo podía amarlos a los dos, pero solo me podía enamorar de ella. Y enamorado de ella, ya sobraba él, por mucho amor que yo le guardara.